Abinader fija posición sobre plantas a carbón: Se las daría al sector privado

El candidato opositor con su postura se suma así al clamor de la AmchamDR de que el Estado no intervenga en la producción de energía por considerarlo ellos una competencia desleal

Redacción Imprimir 1 año
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Baní, provincia Peravia.- En una actitud que demuestra la debilidad de la Estrategia Nacional de Desarrollo y la falta de continuidad de Estado dominicano, el candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, expuso ante la Cámara Americana de Comercio (AmchamDR) su intención de traspasar al sector privado las dos plantas a carbón que construye el gobierno de Danilo Medina en Punta Catalina, provincia Peravia, a un costo de 1,200 millones de dólares.

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La idea de Abinader es que el Estado compre energía a la compañía que opere las plantas que producirán 752 megavatios de energía mediante un contrato Power Purchase Agreement (PPA), a la par de que las Edes (EdeNorte, EdeSur y EdeEste), sean fusionadas en una sola compañía distribuidora de energía, como era antes de que fuera aprobada la Ley General de Electricidad (125-01).

Las plantas a carbón -rechazadas por una buena parte de la población dominicana por utilizar un tipo de combustible ya descontinuado en la producción de energía por sus altos niveles de contaminación- están siendo construidas en terrenos de la familia Vicini, y Hora Cero obtuvo la información de que el puerto en el que descargarán el carbón también les pertenece al grupo privado.

Las plantas estaban siendo construidas por las compañías constructoras Odebrecht y Andrade Gutiérrez; también por el grupo Estrella, pero los conflictos suscitados en Brasil por el proceso judicial llevado contra el principal ejecutivo de Odebrecht, Marcelo Odebrecht, recientemente condenado a 20 años de cárcel por soborno para obtener jugosos contratos de la estatal Petrobrás –y contra los principales líderes del PT, incluidos Lula y Russeff-, pone en riesgo la terminación de la obra en el tiempo estipulado.

El Gobierno declaró el proyecto de seguridad nacional, y se interpretaba como el as bajo la manga de Medina para cuando vencieran los contratos con las generadoras de energía, el año próximo, obligarlas a reducir el precio del kilovatio hora. Pero Luis Abinader, un economista miembro de una familia de empresarios, apuesta a seguir con la tendencia neoliberal de vender las empresas del Estado y limitar las acciones de éste a un simple árbitro de los inversionistas privados.

República Dominicana compra el kilovatio hora a 21 centavos de dólar, cuando en Costa Rica paga US 11 centavos, Nicaragua US16 centavos y El Salvador US 17 centavos.

Fue durante el gobierno de Hipólito Mejía (2000-2004) cuando el ex mandatario sacó a grupos de empresarios internacionales de las empresas de distribución de energía y volvió a estatizar la parte de la distribución, cuando apenas había transcurrido un quinquenio de que el gobierno de Leonel Fernández desmembrara el sistema eléctrico nacional y lo privatizara a precio de vaca muerta, una privatización que no ha rendido sus frutos 18 años después.

En síntesis: Leonel privatizó el sistema eléctrico nacional e Hipólito estatizó las distribuidoras y renegoció y extendió los contratos con las generadoras; mientras que Danilo Medina muestra una tendencia hacia la estatización de una parte de la generación de energía y Luis Abinader, de sucederle, privatizaría aquello que hoy se construye con el fin de no depender de manera total de los buitres del sector privado.

En 2013 y a un costo de US 135 millones, Danilo Medina rescindió el contrato con Dovicon para la construcción, mantenimiento y cobro de peajes de la autopista Duarte y aledañas, sin que con ello se vea una clara tendencia a la estatización de los bienes del Estado, sino más bien una especie de oportunismo político-económico.

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